Es la única máquina que hay en San Luis. El Gobierno provincial tomó la iniciativa de adquirirla frente a nuevas producciones que surgieron en la provincia y facilitar el procesamiento de esta fruta seca, que con cáscara tiene un valor muy inferior a la pelada.

El Gobierno provincial adquirió la peladora de almendras para apoyar al pequeño productor.

Los pequeños y medianos productores no tienen la suficiente escala para afrontar el costo elevado que tiene una peladora de almendras y por ello el Ministerio de Producción a través de “Sol Puntano” busca generar un vínculo con ellos para brindar el servicio por un valor ínfimo.

“La compra de la máquina peladora se justificó en la búsqueda de generar un valor agregado al productor, que muchas veces termina malvendiendo su almendra con cáscara a grandes acopiadores, manteniendo esa enorme brecha entre lo que paga el consumidor y lo que gana el productor”, explicó a ANSL, Alfredo Cartellone, gerente de Producción Agrícola de “Sol Puntano”.

Esta máquina se regula en base al tamaño de la almendra y por eso es importante que los productores cosechen por separado las distintas variedades, ya que no tienen el mismo calibre.

Una vez partidas las almendras, en “Sol Puntano” se las lleva a la fábrica y allí un grupo de mujeres, manualmente hacen la selección de las pepitas que irán embolsadas a granel para devolverlas al productor, aunque una parte suele comprase para fraccionar y comercializar en las ferias de pequeños y medianos productores.

“‘Sol Puntano” tiene 20 hectáreas con frutales y viñedos y otras 30 con cultivos de hortalizas. Una de esas hectáreas tiene cuatro variedades de almendras: guara, hasta ahora la más productiva en todos los años de evaluación; felicia, con floración un poco más tardía, y dos francesas, ferragnes y ferraduel, que han tenido un comportamiento bastante errático”, describió Cartellone.

“Toda esta información nos permite transferir a cualquier interesado en iniciarse con la producción de almendras, datos técnicos muy valiosos al momento de definir el lugar para plantación y qué variedad poner”, recalcó.

Entre las variedades probadas en “Sol Puntano”, la más estable fue guara, que en los mejores años generó entre 800 y mil kilos de pepita por hectárea.

“Toda esta información está disponible para los interesados en conocer esto tipo de cultivos, que hoy en Argentina no cubre la demanda nacional de consumo de almendras, por lo que actualmente se importa desde Chile y Estados Unidos. San Luis cuenta con regiones agroclimáticamente aptas para el desarrollo de esta actividad”, destacó el gerente de “Sol Puntano”.



Nota, fotos y video: ANSL.