Más de 300 puestos de venta, un flujo de público que se mantuvo numeroso y constante desde las 11:00 hasta pasadas las 18:00 y un clima cálido que acompañó la jornada; tal fue el marco en el que se desarrolló la 13° edición de la Feria de Pequeños y Medianos Productores, que en esta ocasión se celebró en el Parque Provincial Costanera Río V de Villa Mercedes, por muchos llamados aún “El Lago”, a raíz del espejo de agua que hubo décadas atrás en su predio.





























Ya antes que se habilitaran los stands el público comenzó a arribar al complejo rodeado de eucaliptus, “siendo la tercera edición que se desarrolla en el parque y la primera del año, todas con mucho éxito en cuanto a la convocatoria de público y en ventas”, comentó Flavia Coria, responsable del predio y, por ende, oficiando como anfitriona, quien orgullosa añadió: “En esta oportunidad sumándose beneficiarios del Plan Solidario con un stands en el que exhiben y comercializan sus artesanías”.

Un visitante que se reconoció como muy sorprendido fue el ministro de Gobierno, Justicia y Culto, Eduardo Mones Ruiz, tanto “por la cantidad de público como de puestos, pero además me ha llamado mucho la atención la variedad y la calidad de los productos, pues hemos estado probando varios y la verdad que son de excelencia. Que todo esto sea hecho en San Luis es maravilloso, como también la propuesta del Ministerio de Desarrollo, que permite que los productores lleguen de manera directa al cliente con precios más que competitivos. Una muy buena apuesta del ministro (Sergio) Freixes y del Gobierno de la provincia”.

Sebastián Pereyra, responsable del Subprograma Desarrollo Productivo Provincial, ratificó que “el espíritu de la feria fue desde sus inicios propiciar el crecimiento y desarrollo de los productores de toda la provincia, una premisa que se ha alcanzado y se mantiene. El Gobierno de la provincia, a través del Ministerio de Producción, acompaña a los emprendedores para su fortalecimiento y así puedan inscribirse legalmente y hasta contar con un local. Además interactúan entre ellos y se generan redes de trabajo; un ejemplo de ello lo dieron varios productores de dulces de la zona norte, que se reunieron y lograron conseguir envases de muy buena calidad mucho más baratos, lo que les permitió mejorar sus precios de venta. Ahora ya estamos organizando la próxima feria, que prevemos llevar a cabo el 27 de abril en el Parque Nativo, en la Villa de Merlo”.

Siempre, en medio de la feria, un stand que hace las veces de escenario está destinado a quienes animan los encuentros. Miguel “Vikingo” Rodríguez, parte de ese equipo, comentó que “la idea es amenizar la jornada con música en vivo con la colaboración del Programa Cultura, con diversos géneros para el agrado de todo el público, también las clases de zumba que ya son un clásico y los sorteos de productos que aportan los feriantes. Esta propuesta tiene como fin propiciar el trato directo entre el productor con el comprador a precios diferenciados, pero al mismo tiempo que sea un ámbito de esparcimiento para la familia y los amigos, por lo que siempre disfrutamos trabajar en este tipo de jornadas”.

La ocasión además se presenta propicia para incluir campañas de concientización, como fue el caso de “Somos agua” de, valga la redundancia, San Luis Agua. Gabriela Puerto, del equipo de trabajo de la citada sociedad estatal, comentó que “en esta oportunidad seguimos con el objetivo de despertar conciencia sobre la importancia del vital elemento y su cuidado, trabajando en especial con los niños porque son quienes mejor transmiten el concepto y en más de un caso quienes nos llaman a la reflexión. En nuestro stand vienen los chicos a pintar una gota que luego subimos con el #yomecomprometo, invitando a meditar sobre la importancia de este recurso”.

Con el paso de las ediciones, la feria ha superado el concepto propio de un paseo de compras con precios diferenciales, adquiriendo muchos otros factores como la tendencia del consumo de productos naturales, conocer el trabajo y dedicación de los emprendedores, las costumbres de las localidades y parajes de la provincia, la interacción entre los productores, con la consecuente generación de círculos virtuosos en el intercambio de productos e insumos, y la posibilidad de desarrollo por parte de quienes tienen un talento, una tradición o un proyecto de negocio.

 

Nota y fotos: ANSL.